Elogio de la Procrastinación de estilo Fabiano

Vivimos en una sociedad intervencionista en la cual es difícil otorgar valor a una persona por su no-acción, un médico que no te receta una pastilla para el resfriado y que te cures solo, el trabajador de una empresa que evita una pérdida o cualquier persona que evite una calamidad, como no se produce un desastre donde interviene un héroe, no se obtiene reconocimiento.

fabiomaximoEn nuestro mundo moderno la procrastinación es una conducta y una enfermedad que se debe curar. Si hacemos una búsqueda en google hay más de 350.000 entradas en español referidas a cómo combatir la procrastinación. En el mundo profesional incluso se considera una enfermedad, se supone que tienes que hacer algo, que tienes que actuar, que tienes que intervenir.

La sicología moderna asocia la procrastinación a un defecto de carácter y voluntad débil que desemboca en una falta de autocontrol.

En la Roma antigua Fabio y Marcelo fueron reverenciados por procrastinar y no intervenir, A Fabio le apodaron Cunctator, el que retrasa, el prudente, podríamos decir el que procrastina, se resistió a realizar una intervención o la retrasó hasta que tuvo opciones reales y no solo buenas palabras de su parte.

La procrastinación es una defensa natural, una forma de dejar que los acontecimientos sigan su curso en la naturaleza, y la naturaleza es mucho menos propensa a los errores que la intervención humana, la procrastinación te permite cambiar de parecer antes de comprometerte con decisiones irreversibles. “Vísteme despacio, que tengo prisa”. Es un elemento que también se encuentra en la filosofía oriental de Lao tse, en el concepto del Wu-wei, la acción a través de la inacción, que es la no-acción en el sentido de no forzarla.

Está claro que en el mundo moderno en el que vivimos existen los plazos, hay que cumplir horarios y fechas, ya sean laborales o administrativas, por mucho que la naturaleza siga su curso el papeleo no se hará solo, pero retrasar una actividad como visitar al médico por una cuestión no vital puede que sea un filtro natural.

Los gurús de la productividad y algunos sicólogos no se dan cuenta de que solo tenemos el instinto de procrastinar cuando no hay peligro para la vida. No creo que nadie procrastine mientras se quema su casa o está en medio de un desastre, solo procrastinamos con tareas y procedimientos que no son naturales.

El ser humano tiene dos grandes detectores de chorradas: El aburrimiento y la procrastinación y la sociedad moderna conspira constantemente para que eliminemos ambos.

Si la procrastinación es un impulso que produce falta de motivación y voluntad, para curar esa “enfermedad” basta con cambiar de entorno y buscar otros donde no tengamos que luchar contra nuestros impulsos. No es irracional el que procrastina, lo irracional es su entorno, y es en él donde debemos actuar.

Procrastinar forma parte de la sabiduría naturista que los antiguos filósofos occidentales y orientales ya supieron aprovechar y no siempre es malo como nos quieren hacer creer: La procrastinación es una defensa que tu cuerpo revela al verse atrapado en una tarea o procedimiento no vital.

Procrastinar nos debe servir para tomar decisiones de una manera natural y resistirnos al intervencionismo. Actuar sobre nuestro entorno y no sobre nosotros.

2 opiniones en “Elogio de la Procrastinación de estilo Fabiano”

  1. Estoy bastante de acuerdo con tus comentarios, salvo en un punto: sin ser especialista en el tema me da la impresión de que la medicina real cada vez va más en la línea de no hacer más daño para evitar que el médico pueda ser acusado por exceso de “osadía”, que por intentar curar al paciente a toda costa. Esta medicina “defensiva” es el estándar desde hace años en EEUU, por la cultura del pleito en que allí viven, pero me parece que se extiende cada vez más en nuestro entorno. Y no deja de ser una táctica dilatoria como las de Fabio…

    1. Es un ejemplo interesante el que planteas, Obviamente un médico se cubre y le desincentiva cualquier riesgo innecesario (según un posible jurado, claro). Mi interés en este caso estriba en la intervención innecesaria. Otro efecto donde se pueden ver las positivas tácticas Fabianas es en el gobierno en funciones, como no pueden intervenir, no nos pueden llevar al desastre económico y la economía va remontando poco a poco, ha pasado aquí y en Bélgica. Lo que nos lleva a un interesante efecto que también produce el intervencionismo y que está relacionado íntimamente con la medicina y que yo aplico continuamente en mi trabajo: La Iatrogenia, el daño causado por el médico al intentar curar una afección, pero que podemos aplicar a cualquier situación y oficio, más no valdría prevenir, que curar.

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