Epicteto y los tres principios estoicos

Unos cuantos artículos más atrás hablaba de la historia de Stockdale, un piloto Estadounidense derribado durante la guerra de Vietnam y que pasó más de 7 años en cautividad. Stockdale siempre agradeció a las enseñanzas de Epicteto su supervivencia durante todos esos años. ¿Pero quién era ese Epicteto del que habla Stockdale en sus memorias?

Se conoce muy poco de la vida de Epicteto, nació esclavo en la antigua Turquía cuando aún se llamaba Frigia. Como buen estoico nunca se avergonzó de sus orígenes y tampoco los utilizó para vanagloriarse, fue esclavo de un secretario de Nerón llamado Epafrodito que según parece le torturaba y maltrataba. Arrastraba una cojera y aunque algunos dicen que su dolencia procedía de su juventud otros comentaban que adquirió esa cojera un día en el que el tal Epafrodito le estaba retorciendo la pierna y Epicteto con una sonrisa en los labios le decía “Me la vas a romper”, cuando Epafrodito le partió la pierna, Epicteto le dijo: “Ya te dije que me la ibas a romper”. No sabemos si esto último es cierto y simplemente una demostración de su disciplina estoica, pero lo que sí está claro es que era cojo.

Epicteto aprendió la doctrina estoica de Musonio Rufo con permiso de su amo y es que en aquellos tiempos la moda era tener esclavos ilustrados e intelectuales. Aún así estudiar y practicar el estoicismo en la época imperial era peligroso porque era una doctrina y una forma de vida que implicaba una libertad interior absoluta y el desprecio de cuanto no constituye un valor moral y por lo tanto muchos políticos estoicos estaban en contra de un gobierno imperial que consideraban tirano y abogaban por el restablecimiento de la república.

Finalmente consiguió la libertad de su amo y en el año 90 fue desterrado por el emperador Domiciano junto a todos los filósofos que se encontraban en Roma. Se estableció en Nicópolis, una ciudad Griega, donde fundó una escuela que tuvo un gran éxito.

Todo lo que sabemos de las enseñanzas de Epicteto se lo debemos a un alumno suyo, Arriano, que redactó las disertaciones y el manual, Epicteto creía en el diálogo vivo y no dejó ningún texto escrito directamente por él, estos textos son muy imperfectos pero nos muestran parte de las enseñanzas estoicas en su escuela.

El estoicismo es una corriente filosófica que nació 350 años antes de que Epicteto empezara a practicar junto a Musonio Rufo, la escuela fue creada por Zenón de Citio en Atenas.

El objetivo del Estoicismo es conseguir una vida tranquila y plena de felicidad, para ello hay tres principios esenciales que definen esta doctrina, pueden parecer un poco técnicos y rancios pero los antiguos filósofos ya discutieron y se enfrentaron a muchos de los problemas que siguen preocupándonos y a los cuales les dieron solución. En muchos casos parece que la ciencia les está dando la razón, así que merece la pena reflexionar sobre estos principios aunque no se esté interesado en seguir este tipo de filosofía:

Estos tres principios esenciales son:

  • El Único bien es el bien moral.

Y por lo tanto, no hay otro mal que el mal moral, algo que ya había dicho Sócrates con otras palabras. Al contrario que la escuela filosófica rival del estoicismo, los Epicúreos, el estoicismo rechaza de plano fundamentar las acciones humanas en el placer o el interés. Los estoicos daban valor a la acción desinteresada, al bien por hacer el bien, por querer el bien. Para un estoico, renunciar al placer y al interés es la forma de encontrar la felicidad. Mucha gente de la actualidad se puede preguntar como renunciando al placer uno puede llegar a ser feliz. Para un estoico el placer es una fuente de frustración, la gente es infeliz y siempre están intranquilos porque siempre están deseando obtener apasionadamente cosas que no tienen o que de una forma u otra acaban perdiendo como el respeto, la consideración de los demás, los bienes materiales o la salud. Un estoico solo quiere y desea una cosa: El bien moral, por lo tanto es invulnerable, porque solo nosotros podemos cometer el mal a través de nuestras propias acciones, todo lo demás se considera externo a nosotros y por lo tanto depende de otros o del destino, para un estoico todo lo externo a nosotros debe ser indiferente, no son cosas ni buenas ni malas al no depender de nosotros mismos. Debemos responsabilizarnos de nuestros actos. Es todo lo contrario a lo predicado por el Hedonismo Ilustrado con el que nos bombardean desde todas partes.

Este principio es el mas importante de la doctrina estoica y es lo que la define como filosofía.

  • Toda acción humana se basa en el juicio

Este segundo principio se refiere a nuestra conducta, que depende de los juicios que nosotros mismos realizamos sobre los que vemos o lo que nos ocurre, Toda la teoría estoica que rodea este principio es muy elaborada, pero aquí la vamos a simplificar en una frase de Crísipo “Las pasiones son juicios; la pasión por el dinero supone, en efecto, un juicio de valor que sugiere que el dinero es algo bueno, y lo mismo ocurre con el caso de la ebriedad, la falta de templanza y las demás pasiones”.

Nuestra razón se puede pervertir y transformar por completo debido a los juicios que realizamos sobre las cosas. Para Epicteto nos hacemos desdichados a nosotros mismos a causa de nuestros propios juicios de valor, para ello debemos evitar la ignorancia, y conocer que es lo mejor para nosotros.

  • La naturaleza es coherente consigo misma

Este principio nos permite entender que es lo que está bien, para un estoico, un ser vivo es coherente consigo mismo, tiende a la conservación, aprecia su propia existencia y todo aquello que le ayuda a mantenerla, lo mismo ocurre con el mundo y con el universo que nos rodea, para un estoico el universo es racional, y por lo tanto la razón es coherencia. Séneca lo expresó mediante un principio de acción: “ser coherente consigo mismo, Querer siempre lo mismo, despreciar siempre lo mismo, siempre que esté relacionado con el bien moral”.

Estos son los tres principios esenciales de la doctrina estoica y la base de su filosofía, el objetivo, es conseguir la felicidad y vivir tranquilo.

El estoicismo es una doctrina práctica, debe practicarse no estudiarse, formar parte de tu día a día, para ello todos los grandes filósofos estoicos proponen una serie de ejercicios y rutinas para hacernos avanzar hacia la sabiduría y conseguir la felicidad. Muchas de estas enseñanzas y ejercicios han sido recopilados y utilizados con éxito por psicólogos como Aaron Beck y Arthur Freeman en su terapia cognitiva de los trastornos de personalidad para tratar a gente con problemas de depresión y ansiedad. Para un estoico muchos de estos problemas proceden de que deseamos aquello que no depende de nosotros y que realizamos falsos juicios de valor.

El estoicismo y el Budismo son muy parecidos,  el irreverente filósofo Nassim Taleb siempre describe a un estoico como un budista con mala actitud, es el budismo de occidente.

En el próximo artículo hablaré del Epicureísmo, los rivales filosóficos de los estoicos.

Un comentario en “Epicteto y los tres principios estoicos”

  1. excelente resumen de lo que es la filosofia estoica;de hecho se cree,y yo soy uno de ellos,que el cristianismo tiene mucho de estoicismo y que incluso saulo de tarso antes de ser pablo era estoico.

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