No leas las noticias

No leas ni veas las noticias, no sigas las noticias de ninguna forma.

Hace años tomé la determinación de no leer ni ver noticias ni programas de actualidad, hastiado del bombardeo mediático y de una frustración constante decidí que lo mejor era alejarme de algo que me proporcionaba sentimientos negativos y que solo añadía ruido en mi vida, así que tome la sana decisión de racionar la llegada de información y solo recibirla de la forma más natural posible como en la peluquería, las comidas familiares o las pausas para el café de la boca de los demás.

En general la información que se distribuye a diario no tiene significado y su única función es distraernos y entretenernos. Pero el problema no es que sea inútil, es que por lo general es tóxica.

Ahora me sorprendo cuando veo a la gente comentando las noticias que a los tres días habrán quedado enterradas por un nuevo flujo de sucesos.

Los medios nos modelan y son modelados por lo que le interesa al público que quiere que ciertos hechos reciban una amplia cobertura. Estas organizaciones de medios de comunicación trabajan para asegurar un flujo de noticias preocupantes. Como han demostrado los científicos que se ocupan de este tipo de comportamientos como Daniel Kahneman los seres humanos damos demasiada importancia a los pequeños riesgos (o los ignoramos del todo, no hay término medio) así que somos muchas veces nosotros de forma indirecta los que exigimos a los empresarios de la información que las noticias y los informativos estén llenos de temas y expertos los cuales ejercen una influencia gigantesca sobre nosotros: El miedo. Cuando es al revés e intentan tranquilizarnos, siempre sospechamos que de una forma u otra alguien está interesado y conspira. Es una situación irreal, se glorifica lo anecdótico y se muestra una realidad virtual que nada tiene que ver con el mundo en que vivimos.

Antiguamente, lo anecdótico era información, pero hoy ya no es así y los medios de comunicación nos inculcan la ilusión de que entendemos el mundo porque ellos nos lo explican pero el resultado es que nos convierte en neuróticos.

Con esto no estoy diciendo que ignores toda la información, siempre hay periodistas profesionales y reflexivos, personas que merece la pena ver y leer, pero si implica que nos centremos en los hechos y no en las noticias que leemos. Además en la era de internet es prácticamente imposible aislarse de todos los flujos de información, en muchos casos hay que utilizar un filtro voluntario y no pinchar enlaces.

Además no consumir información procesada por los medios de comunicación tiene grandes beneficios, evitamos la neurosis y ganamos en imperturbabilidad (curiosamente es una de las virtudes estoicas), somos como un soldado en calma ante el fuego enemigo, serenos e inmunes al ruido provocado por la información sin importancia.

El segundo beneficio, es que obtenemos un tiempo precioso que podemos dedicar a leer algo más duro, la lectura de información es una lectura de consumo, se digiere fácilmente y no suponen ningún reto intelectual, así que podemos dedicar ese tiempo a leer o consumir autores que nos superen en conocimiento y así aprovechar ese tiempo para ser más listos.

Si quieres convencerte puedes hacer una prueba muy sencilla, lee un periódico o las noticias de hace un año y verás lo irrelevantes que son ahora independientemente del alarmismo que levantaron.

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