La difícil lucha contra el Hedonismo ilustrado

La sociedad capitalista y consumista nos tiene asediados, el sistema nos machaca continuamente con anuncios, el marketing funciona y no solo se trata de convencerte de que compres un producto en particular, se trata de tenerte distraído en un sistema de vida materialista en la cual ni reflexionas sobre las alternativas, intentan controlar tus hábitos de compra y tus decisiones.

La Pendiente

Es difícil de dejar de ser el perro de Pavlov o abandonar este laberinto para ratas cuando todo el sistema conspira para que te mantengas en el camino, no tenemos que olvidarnos de la presión social, nuestra sociedad crea juicios basados en lo que el vecino o un familiar tiene o deja de tener, es una forma de presión colectiva, los pobres copian a los ricos y los ricos a los famosos, ese es el camino, el sendero hacia la felicidad y la “buena vida”.

De hecho, como sociedad, nuestro concepto de felicidad es muy retorcido, se nos enseña que la felicidad es algo externo que podemos obtener realizando ciertas acciones o poseyendo ciertas cosas. Esto no podría estar más lejos de la verdad, la felicidad proviene del interior, no del exterior, y esto se puede probar gracias a que la adaptación hedónica también funciona a la inversa, cuando hemos perdido algo, pasado un tiempo volvemos a nuestro nivel base de felicidad, alguien que pierde un brazo, o se queda ciego acaba volviendo a ser feliz.

Otra fuerte señal de esta evidencia es que el incremento de riqueza o bienes en el mundo desarrollado ha tenido poco efecto en la mejora de nuestra felicidad, perseguimos constantemente objetos materiales en vez de disfrutar de los placeres simples y de mayor duración que la vida tiene para ofrecer.

Esto se debe al hecho de que andamos juzgando las ropas que llevamos, los aparatos que utilizamos, el lugar donde vivimos o la nómina que ingresamos y nos comparamos con los demás.

El que tenga más juguetes al morir, gana

Muchos de nosotros vivimos en el primer mundo, tenemos acceso a vastos recursos materiales y de conocimiento, pero en general no somos más felices, y la causa principal de esto es la adaptación hedónica, pero otra gran parte se debe a que no valoramos nuestra riqueza y estilo de vida de forma absoluta, lo valoramos de forma relativa a lo que hay en nuestro entorno, somos menos felices si el vecino tiene un mejor coche, un mejor salario, un mejor trabajo, niños más guapos y van a colegios que creemos son mejores.

2 opiniones en “La difícil lucha contra el Hedonismo ilustrado”

  1. De lo malo también se puede aprender. Todo depende la actitud. Dos personas que pierden su empleo pueden tener actitudes muy diferentes. Una se dedica a lamentarse, ve el futuro cada vez más oscuro, y cuando se encuentra con un conocido comparte con él su mala suerte. La otra lo acepta y hace planes para salir de esa situación. Se pone a estudiar lo que no pudo antes por falta de tiempo, de ganas o de ambos. Y cuando ve una oportunidad, se lanza a por ella. No la deja pasar. A veces, una perdida de empleo sirve también para dar la importancia que realmente tienen a las cosas materiales que son totalmente prescindibles. Uno se lamenta por tener que vender bienes, otro se da cuenta de que realmente no las necesita y que puede sacar algo de dinero. De todo se puede aprender, y lo más importante, siempre se está a tiempo de aprender y cambiar, si uno quiere.

    1. Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo, y como bien dices, uno siempre puede cambiar, Hume decía que aunque una cosa siempre siga a la otra no basta para demostrar que la primera es causa de la segunda, que pierdas un trabajo o te reprimenden no implica que te tengas que sentir desgraciado. Para mi es una idea liberadora porque abre la puerta al cambio.

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