La productividad de la sencillez y el desorden

Una de las operaciones militares más complejas de la historia para los aliados, el desembarco de Normandía, fue planificada semanas antes por el general Montgomery en una sola hoja de papel, las operaciones de más de 160.000 soldados y cientos de barcos de guerra y aviones de combate quedaron resumidos en una sola hoja de papel. Monty ha pasado a la historia como uno de los generales más metódicos y planificadores que han participado en una guerra y asombra la simplicidad de su plan, en la parte inferior derecha ordena la prioridad de las unidades acorazadas y se subraya una palabra varias veces para darle énfasis: Sencillez

d-day_montu_plan

A veces, la forma más productiva y eficiente de gestionar la entrada de correo, lista de tareas y el calendario, es dejar que el desorden lo desborde completamente porque es mucho más fácil y eficiente categorizar 200 o 2000 mensajes o tareas que una decena de ellos cada día, la cantidad de la tarea nos pone en perspectiva y nos hace ser agresivos para ahorrar tiempo, al final, el tiempo dedicado es menor que si categorizamos cada uno de los mensajes o tareas. Un poco de desorden es natural, los espacios excesivamente ordenados son muy artificiales y lo que es peor, muy costosos en tiempo y energía, a veces se dedica más tiempo a organizar y preparar que a cumplir con nuestras tareas. Con esto no quiero decir que haya que vivir en el más absoluto de los caos, apliquemos la sencilla regla de Pareto del 80/20, este último 20% puede ser altamente costoso, tanto que no merezca la pena ni el esfuerzo.

Otra receta que considero dañina es ser excesivamente asertivo y rígido, nos convierte en intolerantes por defender nuestros principios y puede generar hábitos dañinos, seamos humanos, seamos algo arrogantes. Teniendo siempre en cuenta que podemos estar equivocados. La asertividad puede servir para mejorar nuestra relación con los demás, pero también tenemos que estar agosto con nosotros mismos, ser humanos, la arrogancia es muy humana.

La consistencia también puede ser un problema en la creatividad, nuestro cerebro es perezoso y aunque las rutinas son buenas, hagamos cambios sencillos en nuestros hábitos, ser más excéntricos, cambiar de ruta para ir al trabajo, variar de sitios y probar nuevos lugares a la hora de comer o sentarse en sitios diferentes durante las reuniones. Salir del laberinto para ratas y de la red de hábitos que nosotros mismos generamos. Nuevos comportamientos llevan a nuevas experiencias y eventualmente ayudarnos a cambiar de pensamiento, a perder peso, y a reparar relaciones sociales.

Examinarnos es importante, incidiré en el próximo artículo que escribiré sobre el tema de la auto examinación. examinar nuestra procrastinación puede servir para analizar que no hemos cumplido tareas que no son importantes y deberían ser enterradas, si puedes ver 10 graves problemas acercarse a ti, puedes estar seguro de que 9 de ellos acabarán en la tumba antes de que te alcancen.

En cuanto a la planificación, una planificación excesiva y exhaustiva hará simplemente que te frustres porque tendrás que estar todo el rato retocando tus planes, cambiar cosas que no dependen de ti. Encuentro mucho más eficiente organizar algo de forma de una sola vez e ir cortando tajos que subdividir y organizar en pequeñas tandas de una forma similar a como he comentado al principio del artículo con el correo o la lista de tareas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.