La vocación de un filósofo

Cuando a Musonio Rufo, uno de los Estoicos de la escuela Romana a la que también pertenecieron Epicteto, Séneca o el Emperador Marco Aurelio le preguntaron cuál es la mejor vocación que un filósofo puede adoptar el respondió que la de pastor, pastor de los que cuidan del ganado. Musonio no era pastor, pero con esta frase quería decir que ser un filósofo no es una vocación, no es un título.
La filosofía es amor por el aprendizaje y es una actitud vital. Una filosofía no se expresa mejor en palabras o libros, como mejor se expresa es en la forma de darla vida.
Esta concepción de la filosofía choca con lo que se entiende tradicionalmente, donde la filosofía se concibe como un conocimiento técnico y muy teórico. Pero la filosofía debe servir para incluir todo lo necesario para vivir bien.
Para bien o para mal la filosofía se ha fragmentado en ciencia, lógica y ética. A su vez, la La ciencia se ha fragmentado en miles de disciplinas especializadas; la lógica ahora es un subconjunto de las matemáticas, y la ética es una clase dada por el departamento de recursos humanos seguida de unas dinámicas y juegos muy divertidos en grupo.
En lugar de deambular por este mundo sin rumbo, una filosofía tradicional puede considerarse una forma de vida completa.

Un filósofo es aquel que vive en consecuencia.

Elige una escuela de filosofía y lee sobre ella, después, conviértete en filósofo.
Esperemos que el resultado de vivir esa filosofía sea una vida bien vivida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.